Según hemos conocido a través de la agencia de noticias EFE:verde España entra hoy (19 de Abril de 2011) en deuda ecológica, lo que significa que en esta fecha ya ha consumido energéticamente lo que su sistema ecológico puede producir y por tanto emite más contaminantes de los que puede reducir.

En los últimos 50 años, el dia se ha ido adelantando un mes por década, de forma que en 1971 fue el 20 de julio; en 1981 el 20 de junio; en 1991 el 20 de mayo; en 2001 el 26 de abril y el 2007 el 19 de abril.
Son datos extraídos de los cálculos de la New Economics Foundation (FES) basandose en datos de la Global Footprint Network, que cada año publica las National Ecological Footprint Accounts.
La huella ecológica nacional mide la biocapacidad de un territorio para producir recursos y absorber contaminantes sin poner en riesgo la capacidad de regenerar estos mismos recursos.
Según estos cálculos España ha consumido en el primer tercio del año todo su presupuesto ecológico. Cada español necesita 5,4 hectáreas globales para satisfacer su nivel de consumo pero el país sólo tiene un "presupuesto" de 1.6 hectáreas, lo que genera un déficit ecológico de 3,8 hectáreas y supone que para satisfacer estas necesidades consumimos los recursos de otros países.
Pese a que estos datos son similares en otros países europeos y del llamado "primer mundo" es algo que nos debiera hacer reflexionar y recapacitar sobre nuestros hábitos de consumo y sobre lo injusticia que esto provoca; países que consumen mucho más de lo que son capaces de regenerar frente a otros que consumen mucho menos y por tanto de manera más sostenible a su biocapacidad.
Este sobreconsumo de algunos países nos lleva en términos globales, a un déficit ecológico planetario: la humanidad consume más que lo que es capaz de absorber y regenerar. Si se repartiera la biocapacidad anual del planeta entre todos sus habitantes a cada persona le correspondería 1,8 hectáreas, 3 veces menos de lo que consume cada español.
La forma en que consumimos hoy pone en riesgo el sistema natural que sostiene nuestro sistema económico y social, según el grupo de expertos. Y por tanto estamos socavando y erosionado el capital natural que hace posible nuestra vida en el planeta.
Se hace por tanto imperiosamente imprescindible una concienciación y un cambio de hábitos de consumo de los ciudadanos, especialmente en los países más desarrollados y consumistas, así como un nuevo modelo económico que tenga en cuenta los limites ecológicos del planeta, que premie y favorezca la eficiencia energética y la regeneración de recursos con políticas económicas y empresariales más responsables con la sostenibilidad y el medio ambiente.
Desde soy-eco.com os animamos pues a tomar partido, de forma activa, en esta cruzada y a empezar a tomar conciencia y ser más eficientes en nuestros consumos diarios. Cientos, miles, y por qué no, millones de pequeños gestos pueden provocar un cambio en esta tendencia. Nunca actuar de forma local pensando en el bien global (Think Global, Act Local) ha cobrado tanto sentido.
¿Te unes a nosotros?


